

"Sólo quiero hacerles saber que he encontrado el curso del Sistema del Estudio de la Personalidad como el más interesante, y probablemente el único, con el mayor beneficio potencial de todos los que he asistido ...."
George Nason, Regional Manager, Safety-Kleen UK Ltd
¿INSTINTO O ANÁLISIS?
NO SE PUEDE DIRIGIR LO QUE NO SE PUEDE MEDIR
Está normalmente aceptado que a los humanos nos gusta la gente que es parecida a nosotros mismos. Pero nuestras oficinas están repletas de gente que es manifiestamente diferente y que, consecuentemente, se encuentra dificultad para entenderse entre ellos.
Para dirigir a otras personas de forma productiva, debemos ganarnos primero su confianza y confidencialidad. Esto no es nada fácil, particularmente cuando alguno no es “uno de los nuestros”.
Sin embargo, si entendemos como se comportan nuestros compañeros y subordinados, podemos hacer que compren nuestras ideas. Las personas que las compran (algo completamente opuesto a si han sido coaccionados), se vuelven partícipes de nuestro propio éxito.
Entre los 1,7 millones de tipos de personas que el Estudio de la Personalidad puede identificar, un gerente normal tiene que ser capaz, como mucho, de entender no más que al 15-30%. Por esta razón, fallan muchos reclutamientos, porque los gerentes quieren reclutar a personas con su misma imagen.
Si podemos identificar el tipo de personas que necesitamos para un determinado puesto y comparamos a los candidatos con esos requisitos, reduciremos la posibilidad de error y construiremos mejores equipos. Si mejoramos nuestra comprensión sobre cómo actúa la gente, podremos dirigirlos y motivarlos mejor, pero, ¿cómo hacerlo?
Usando poderosas, pero sencillas, herramientas sicométricas para entender a los tipos de personas con los que interactuamos, podemos mejorar sustancialmente nuestra dirección y reclutamiento, rápida y fácilmente.
Los gerentes que tienen este poder, raramente tienen que “dar órdenes” y esto les produce altos niveles de interacción e iniciativa con su equipo. La vida se vuelve más fácil, menos cargada y más provechosa.
Lo ideal sería que la gente viniera con un manual del usuario pero no es así, sin embargo, hay modos de conseguir un juego de directrices sobre como manejar cualquier tipo de persona humana. El Estudio de la Personalidad lo hace en apenas 15 ó 20 minutos.
Arquitectos, constructores, carpinteros, etc. todos, miden primero y después hacen los cambios. ¿Por qué no hacer eso también con la gente? No podemos trabajar con lo que no hemos medido, pero si medimos, y después trabajamos, podremos mejorar nuestras cuentas finales por encima del 25%.
Publicado inicialmente en “Network” el periódico del British American Business Inc.