

"Sólo quiero hacerles saber que he encontrado el curso del Sistema del Estudio de la Personalidad como el más interesante, y probablemente el único, con el mayor beneficio potencial de todos los que he asistido ...."
George Nason, Regional Manager, Safety-Kleen UK Ltd
ESTEREOTIPANDO - ¿ES USTED CULPABLE?
Muchos de ustedes quizás conozcan la historia de “la ventana abierta” sobre los diferentes tipos de personas dentro del esquema D.I.S.C. Para aquellos que no la conozcan, no está de más contarla otra vez.
Imagínese una habitación llena de personas, con una de la ventanas abierta de par en par y por donde entra un aire muy frío. Entre esas personas hay cuatro, cuyo tipo de personalidad es muy especial, uno de ellos se caracteriza con una D muy alta (Emprendedor), otro con una I muy alta (Expresivo), otro con una S muy alta (Amable) y otro con una C muy alta (Analítico). Es raro que coincidan los cuatro tipos, pero por qué no, podría suceder.
El de la D alta como persona con iniciativa e instigadora, simplemente se pone de pie y cierra la ventana. El de la I alta, como persona persuasiva e influenciadora, le pediría a otra persona que la cerrara por él. El de la S alta, preocupándose por mantener el estatus quo en el que se encuentra agradable, se pondría un abrigo, mientras que el de la C alta, siempre manteniendo las pautas, invocaría al reglamento de cerrar ventanas.
Estas apreciaciones son más que nada generalizaciones. Es sólo algo distraído que ayuda a fijar algunas de las mayores diferencias entre los tipos de personalidad básicos.
Ahora considere si seguimos profundizando, cuando uno acepta que la mayor parte de las personas combinan dos o tres de estas características básicas de conducta en su comportamiento.
Un defecto inherente está al acecho en ejemplos anecdóticos como estos que son potencialmente muy perjudiciales para los analistas y lo que es más importante, para sus clientes.
La simplificación de gráficos nos conduce a estereotipar a la gente. Estereotipar es una función normal de la mente de los humanos, pero hay que procurar evitarla. En cambio, déjenos deliberadamente tratar de soslayarla, usando instrumentos de dirección sicométricos para analizar a nuestro personal actual o a nuestros futuros empleados.
Un excelente ejemplo de este tipo de posible falta de entendimiento aparece frecuentemente en nuestras actividades de consultoría. La percepción clásica del perfil de un Director es que necesita unas D e I altas, frente a una baja S con, preferentemente, un factor C creciente. Hay que decir que esto es una situación relativamente común entre directivos y dirigentes de alto rango con éxito en sus carreras.
No obstante, conocemos personalmente al Director de Administración de una importante empresa en un mercado sumamente competitivo, que viola todos estos cánones sobre el gerente ideal. Ciertamente, él tiene la S y la C altas, y bajas la I y la D, y no es ni mucho menos el único.
¿Cuántos de nosotros recordamos, en nuestra impaciencia para mostrar nuestra especialización, que la Dominancia no es la única fuerza motriz de las personas? Entonces, ¿cómo nos protegemos contra la creación de estereotipos?
El Estudio de la Personalidad proporciona, como nunca dejamos de recordar a nuestros clientes, una ventana para entrar en lo que importa a los seres humanos y en su personalidad. Lo que debemos hacer como buenos analistas, es usar ese conocimiento para abrir puertas en la personalidad y así conocer bien a la persona, realmente bien.
Recuerde también que los factores S y C son cuadrantes y que diferencia a los individuos que actúan o responden de maneras muy divergentes. Necesitamos no perder esto de vista, porque afecta a la gente, ya que, nosotros como analistas, analizamos.
La motivación de nuestro “atípico” Director de Administración al que nos referíamos antes, llega por diferentes caminos. Su necesidad de seguridad sostiene una especialización muy grande y esto se ha combinado para producir un gran esfuerzo para controlar su propio destino y, por definición, aprender como dirigir una empresa importante. Esto se exalta con su naturaleza perfeccionista que utiliza para proporcionar ventajas a ambos, a sus clientes y a sus empleados.
Lo que tampoco debemos olvidar es que, dentro de su propio campo de experiencia, él es muy capaz de ser a la vez, flexible e innovador. Tardará más pero los resultados son, frecuentemente, más duraderos.
Lo importante aquí es la investigación. Use la riqueza de información sobre la personalidad y el potencial que puede ser sacado del Estudio de la Personalidad para socavar profundamente y encuentre lo que realmente conduce a la persona que usted está a punto de entrevistar o evaluar o algo parecido.
Ocasionalmente se llevará sorpresas, pero a menudo muy agradables. En artículos posteriores continuaremos analizando varios métodos para descubrir el potencial y las necesidades específicas de entrenamiento.