

"Sólo quiero hacerles saber que he encontrado el curso del Sistema del Estudio de la Personalidad como el más interesante, y probablemente el único, con el mayor beneficio potencial de todos los que he asistido ...."
George Nason, Regional Manager, Safety-Kleen UK Ltd
MEDIR PARA DIRIGIR
POR RAYMOND WALLEY
Las herramientas sicométricas están disponibles para ayudar a los gerentes a comprender las diferentes personalidades de los profesionales de su equipo. Raymond Walley explica cómo usarlas para motivar con efectividad.
Optimizando la comprensión de cómo y por qué actúan determinados tipos de personas ante diferentes circunstancias, podemos dirigir y motivarles con mayor efectividad, pero ¿cómo hacerlo? Usando las simples y poderosas herramientas sicométricas para comprender a los tipos de personas con las que interactuamos, se mejora sustancialmente el reclutamiento y la dirección de otros. Este proceso es tanto rápido, como relativamente fácil.
Cuando son usadas correctamente las herramientas de medida del comportamiento se obtiene una información excelente sobre cómo son mejor dirigidos y motivados individualmente.
Los gerentes que comprenden los motivadores verdaderos de su gente pueden alterar su propio comportamiento ante diferentes circunstancias. Raramente tendrán que dar órdenes para conseguir resultados y beneficiarse de altos niveles de interacción e iniciativa de su personal. El resultado es más productividad menos esfuerzo en todos los casos.
La gente trabaja sobre todo por instinto más bien que por análisis porque la evolución nos ha hecho así, pero podemos aprender a cambiar esto y alcanzar un entendimiento mayor de la gente. Algunos pasos fáciles para mejorar el empleo de instrumentos sicométricos e instrumentos de dirección que ayudan a mejorar el trabajo en equipo en el lugar de trabajo son los siguientes.
Lo primero es ganarse su confianza
Para dirigir a otros con efectividad, lo primero que tenemos que hacer es ganarnos su confianza. No es fácil, particularmente cuando no son “uno de los nuestros”. Sin embargo, si llegamos a entender cómo y por qué actúan nuestros compañeros y subordinados, podremos alterar nuestras respuestas y mejorar nuestra relación. Esto mejora la probabilidad de que compren nuestras ideas. Las personas que las compran (en lugar de ser coaccionados) se vuelven socios de nuestros éxitos. Es preciso que seamos abiertos y honestos sobre las herramientas que nos proponemos usar y estemos preparados para compartir los resultados con compañeros y subordinados.
Durante la medición y evaluación
Es posible medir algunos de los más de 850 tipos de personalidad diferentes utilizando una fácil herramienta de medida del comportamiento. El gerente medio es capaz, como mucho, de comprender no más de entre el 15 al 30% de esos tipos de personalidad. Pero de la misma forma que los arquitectos, constructores y carpinteros primero miden y después empiezan a hacer los cambios, podemos hacer lo mismo con las personas. “No podemos gestionar lo que antes no hemos medido” puede ser una frase hecha, pero es cierta; si medimos antes de dirigir, mejoraremos la comunicación entre los compañeros de tal manera que tendrá un efecto profundo y beneficioso en términos de rentabilidad.
Después, compartir y discutir
Cuando estén realizadas medidas básicas es críticamente importante que los resultados sean compartidos y discutidos con cada miembro de nuestro personal. Cada individuo necesita sentirse cómodo con sus propios resultados, incluyendo los elementos negativos porque todos tenemos potenciales fortalezas y debilidades. Sólo después de esto estaríamos en disposición de compartir.
Las personas que trabajan juntas deberían compartir los resultados de su propia evaluación y ser animadas a discutirlos, así ellos empezarían a comprenderse y valorar las diferencias entre ellos. Este es un paso importante para establecer verdaderas sinergias entre los equipos. Así la gente que trabaja junta puede ver y comprender por qué la actuación de otras personas pueden sumarse a la habilidad del grupo que consigue hacer posible construir equipos eficientes que benefician a la organización.