

"Sólo quiero hacerles saber que he encontrado el curso del Sistema del Estudio de la Personalidad como el más interesante, y probablemente el único, con el mayor beneficio potencial de todos los que he asistido ...."
George Nason, Regional Manager, Safety-Kleen UK Ltd
GESTIÓN DE PERSONAS versus GESTIÓN DE NEGOCIOS
POR Raymond Walley
¿Cuáles son los mayores problemas para ser un buen gerente?
¿Cuánto ayuda asegurarse que tenemos a la gente correcta haciendo el trabajo correcto? La mayor parte de nosotros consigue mucha gerencia y diferentes sistemas para controlar el negocio, pero ¿qué podemos hacer para asegurarnos que podemos conseguir lo mejor de nuestro equipo? De hecho, ¿son nuestras herramientas de gestión de personas tan buenas como nuestras herramientas de gestión de empresas?
¿Cuántos de nosotros ha experimentado alguna vez haber conectado inmediatamente con un empleado nuevo? ¡Qué sensación de poder, qué fácil es dirigirlo y qué gratificante es la relación!
¿Cuántas veces nos hemos sentido incapaces de hacernos entender por algunas de las personas que trabajan cerca nuestra? Como consecuencia de ello, ¿nos hemos irritado? ¿Hasta qué punto es frustrante y difícil dirigirlos o trabajar juntos para obtener los resultados que debemos?
Estas preguntas nos llevan directamente a otra pregunta ¿Qué hace a las personas conectar? Y representa probablemente la mayor razón por las que los gerentes encuentran dificultades para dirigir a determinados miembros de su plantilla o a sus equipos, para hacerles trabajar como debieran.
La llave para tener a nuestro equipo, subordinados o compañeros, luchando por nuestros mismos objetivos, es que lo hagan por sus propias razones, no por las nuestras. El problema ha sido siempre, ¿cómo podemos identificar esas razones de manera relativamente fácil, a buen precio, y lo más importante, rápidamente?
Un axioma bien aceptado es que a nosotros, como seres humanos, nos atraen de manera natural las personas que se nos parecen; y aún así, los puestos de trabajo de nuestro alrededor, están llenos de personas que manifiestamente no se parecen a nosotros.
Si nos comprometemos a dirigir a otros con eficacia y rentabilidad y aprovechar sus iniciativas de modo que nuestras vidas sean más fáciles y tranquilas, primero debemos ganar su confianza y luego confiar en nuestra capacidad como gerentes. Porque una dirección eficaz y eficiente no se basa únicamente en decir cómo se hace, sino realmente en hacerlo y saber vender ideas y conceptos.
Cuanto más entendamos a las personas de las que somos responsables y con las que trabajamos, seremos capaces de venderles mejor nuestras ideas, y cuanto más dispuestos estén ellos en comprarlas, más eficiente será nuestro equipo.
Alguno de los 1,7 millones de diferentes tipos humanos que existen, puede ser identificado utilizando la más importante herramienta del mundo de medida del comportamiento. Un gerente normal es capaz de comprender, sólo con su instinto, alrededor de un 15 ó 30% de tipos humanos. Esta es una de las razones por las que fracasa el reclutamiento, porque los gerentes intentan (probablemente sin intención) reclutar personas a su propia imagen. En cambio, si fuéramos capaces de aprender a identificar el tipo de persona que con más probabilidad puede tener éxito en un puesto de trabajo y luego comparar a los candidatos con este requerimiento, seguro que seríamos capaces de reducir el número de errores muy caros y aumentaríamos la eficacia de nuestros equipos.
Igualmente, si nosotros podemos mejorar nuestra comprensión sobre cómo actúan las personas en el entorno laboral y cómo necesitan ser dirigidas, mejoraremos la efectividad de gestión y la motivación de nuestros empleados.
Reclutamiento y gestión de empleados pueden ser sustancialmente mejorados con la utilización de una simple herramienta sicométrica a través de la cual, podemos comprender, rápida y fácilmente, a todos los tipos de personas con las que entremos en contacto. El gerente que la utiliza, raramente tendrá que “dar órdenes” y se beneficiará de varios niveles de interacción e iniciativa de su plantilla. La vida se vuelve, de lejos, más fácil, más interesante y con más recompensas, que a aquellos de nosotros que sólo conectamos con el 15 ó 30% de las personas con las que entramos en contacto.
Las personas somos como animales complejos que deberíamos llegar con un manual del usuario. Desafortunadamente, la gente no llega con este tipo de instrucciones pero hay métodos para obtener una serie de pautas razonables que nos faciliten dirigir como gerentes a cualquier tipo de ser humano. Un instrumento como el Estudio de la Personalidad proporciona rutinariamente esa información en 15 ó 20 minutos y no es preciso ser licenciado para utilizarlo.
Además de explicar detalladamente cómo dirigir a un individuo de manera que haya beneficio para todos, se facilita su potencial para posibles futuros puestos de gerencia y ventas.
Llegar a tener esta habilidad por el método habitual de deducción empírica toma al menos tres meses al gerente normal. Tres meses de salario representa mucho dinero, sin contar con cualquier otra consideración de eficacia o productividad.
Los arquitectos, constructores, carpinteros, etc., todos están de acuerdo en que antes de hacer cualquier tipo de cambio del entorno, hay que tomar medidas de lo que ya existe. Podemos aplicar un axioma similar para la gente. Antes de intentar cambiar su manera de ser, o la forma en la que trabajan, primero conviene medir cómo son y después utilizar lo mejor de cada uno.
Por ahora, usted ha comprendido que estos son los primeros pasos para hacer un equipo eficaz y duradero. En el vertiginoso mundo de hoy donde la gente cambia de trabajo frecuentemente y se necesita formar equipos para llegar a los requisitos de algunos proyectos específicos, debemos ser capaces de cambiar rápidamente la puesta en marcha de los equipos para obtener ventajas de las condiciones del mercado. Entonces, el Estudio de la Personalidad, es aún más importante como instrumento de dirección, porque nos ayudará éticamente, de manera eficiente y rápida a evaluar a aquellos que dirigimos y adaptar nuestro estilo de dirección a cada circunstancia. Utilizar herramientas de dirección bien confeccionadas, mejoran normalmente los resultados finales un 25%, por lo que seguramente merece la pena “echarlas un vistazo”.
Hoy en día no hay ninguna duda sobre que obtener lo mejor de nuestra gente es uno de los mayores retos de los gerentes, si además sabemos hacer medianamente bien nuestro trabajo y disponemos de las herramientas correctas, las personas que dirigimos se vuelven un recurso importante, no una responsabilidad.