

"Sólo quiero hacerles saber que he encontrado el curso del Sistema del Estudio de la Personalidad como el más interesante, y probablemente el único, con el mayor beneficio potencial de todos los que he asistido ...."
George Nason, Regional Manager, Safety-Kleen UK Ltd
EL SÍNDROME PARAGUAS
Por Raymond Walley
Considere las siguientes gráficas:
Este individuo es normalmente un director de personas, agresivo pero estable, que se preocupa por mantener la seguridad, y muy independiente. Cuando se encuentra bajo presión, su independencia se magnifica hasta tal punto que se vuelve extremadamente agresivo. Los analistas de nivel 2 también reconocen que a pesar de los extremos cambios evidentes, el comportamiento subyacente de estos individuos es estable y fiable.
Los cambios de conducta que indica el gráfico 2, a primera vista, parecen altamente inconsistentes. Tanto es así que los analistas pueden ser perdonados por asumir que están como en un cuento de hadas y que el individuo no se comporta como se indica y probablemente no sea así.
Aunque el cambio es muy significativo de verdad, porque hay una inversión completa de dos factores, no es ni mucho menos imposible para este individuo actuar así en el ambiente de trabajo. Esto se aplica igualmente para cada grupo de gráficas con un movimiento similar del factor “C”, tanto si la”S” se mueve como si no.
Lo llamo el síndrome paraguas porque en efecto, el individuo, por alguna razón, está haciendo grandes planes para demostrar corrección y precisión. Está poniendo interés por mostrarse dócil y mantenerse dentro de las exigencias de la dirección. Mantiene su paraguas abierto protegiendo su trasero, o cualquier otro coloquialismo que ustedes prefieran utilizar.
El individuo se mantiene suficientemente fuerte consigo mismo en su situación actual y considera que el esfuerzo vale la pena (y para esta persona es un esfuerzo extraordinario).
Desde esas exigencias el único factor bajo se mueve por encima de la línea, luego otro factor debe irse por debajo de la línea para compensar (si no, nos encontraríamos con un gráfico elevado que nos indicaría algo totalmente diferente). Este factor puede ser fácilmente la “I”. Aunque es posible, el factor “D” es menos fácil de mover.
El analista debe primero probar que el individuo se está comportando como se indica. Hay varios métodos para saber esto y el analista, quizás, debiera considerar más de uno.
Asumiendo que el comportamiento del gráfico 2 es cierto, ¿cuáles son las causas probables? Las causas probables son, aunque no necesariamente todas ni por este orden:
Si alguna de estas razones es válida, el individuo se comportará como indica, sin necesidad de gran presión. En muchos casos, los resultados son beneficiosos para la organización.
No obstante, es muy importante tener en mente dos consideraciones:
¿Qué coste tiene esto para el individuo? y ¿puede permitírselo?. Lo comprobamos midiendo el nivel de estrés. Si el cambio de comportamiento está produciendo al individuo algún nivel de estrés, entonces podemos estar seguros de que ha sido un cambio muy reciente o que va a tener una corta duración, como mucho un par de meses. Si en cambio, los niveles de estrés son muy altos, el individuo está pagando un precio muy alto, que también puede costar un alto precio a la organización.
Por otro lado si hubiera poco o ningún nivel de estrés, se puede asumir que es un cambio de comportamiento a largo plazo que el individuo es capaz de sostener.
Eventualmente el cambio o cambios se verán reflejados por cambios parecidos en los gráficos 1 y 3. El cambio, se vuelve entonces permanente y el individuo adquiere una nueva personalidad.
Si usted se ha encontrado en el último año con un caso parecido al que hemos narrado, por favor contacte conmigo dándome los detalles (puede hacerlo de forma anónima si quiere). Nos gustaría correlacionar este aspecto en análisis futuros y su ayuda será muy apreciada y reconocida.
Publicado inicialmente en “Analyst” Volumen 1 Nº. 4.